Escondida en las brumas de sus tenues amaneceres, Edimburgo bosteza para saludar un nuevo día, asomada al estuario del Forth desde lo alto de las siete colinas en las que se levanta la ciudad.

Desde aún más arriba el Castillo de Edimburgo forma parte del misterio y la leyenda que permanentemente envuelve a esta ciudad, y la hace tan atractiva pero al mismo tiempo elegante. Quién sabe si fue la pluma dramática y misteriosa de Robert Louis Stevenson la que nos dibujó la imagen que hoy tenemos de sus callejones medievales y de sus casas de piedras, o de las brumas y la oscuridad de sus pasadizos ocultos; o igual fue la pluma de sir Walter Scott la que la dotó de ese halo de romanticismos que nos hace a todos los amantes de los viajes quererla visitar para descubrir su embrujo.

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Lo cierto es que Edimburgo se labró un lugar en la Historia por derecho propio y fue capaz de hacerse además un hueco en el corazón de cualquier turista, sea por su misterio, por su romanticismo, por su elegancia o por su belleza sobria.

En nuestro recorrido por la ciudad seguramente confundiremos lo que forma parte de la leyenda popular de lo que es historia real, pero en cada una de las principales visitas que son indispensables hacer se esconde algo que la vuelve intrigante y que nos impulsa no sólo a verla y disfrutar con ella, sino a conocer su pasado:

1.- El castillo de Edimburgo

Es el emblema de la ciudad, su símbolo más conocido y al mismo tiempo más misterioso. Comenzado a construir en el siglo XI, se tardó casi ocho siglos en acabarlo. Levantado sobre una colina volcánica, domina desde la Ciudad Vieja a toda la ciudad y esconde tras sus muros decenas de historias y leyendas.

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2.- Royal Mile

Con apenas un kilómetro y medio de longitud es la principal calle de Edimburgo, la más tradicional y folklórica. Fue el corazón de Edimburgo hace siglos y une el castillo con el Palacio de Holyroodhouse.

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3.- Palacio de Holyroodhouse

Fue el hogar de los Estuardo hace siglos, y actualmente es la residencia de verano de la familia real inglesa. Data de los siglos XVI y XVII y es el palacio real más bonito de toda Escocia además de acoger las ruinas de una abadía del siglo XII en su interior.

4.- Princess Street

Otra de las calles que hay que saber disfrutar paseando, y que separa la parte antigua de la nueva de la ciudad. Bellísimos jardines y casas de estilo georgiano confluyen en esta calle para darle un aspecto distinguido y agradable.

5.- Catedral de Saint Gilles

De estilo gótico fue testigo único y escenario del comienzo de la lucha entre los presbiterianos escoceses y los ingleses en el siglo XVII.

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6.- National Gallery of Scotland

La que está considerada como una de las mejores pinacotecas de toda Gran Bretaña, con muestras europeas de más de 7 siglos, desde el XII hasta el XIX.

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7.- Royal Museum

Alberga brillantes colecciones de ciencias naturales, de tecnología y de arte de muchos siglos.

A modo de curiosidad, Edimburgo es llamada también la “Atenas del Norte” por los numerosos edificios de estilo neoclásico y también su topografía.

Referencia Bibliográfica: GOMEZ, Javier. Edimburgo, principales visitas [en línea]. [s.l.], [s,n], 24 de Agosto de 2008 [Consulta: 2 de Febrero de 2009]. Disponible en Web: http://sobreescocia.com/2008/08/24/edimburgo-principales-visitas/